Movimiento de los Ocupa surgió en Chiapas: González Casanova
San Cristóbal de las Casas, Chis., 2 de enero. Dos de los sociólogos-pensadores más influyentes del pasado medio siglo, Pablo González Casanova y Boaventura de Sousa Santos, se refrieron con viveza al surgimiento de movimientos sociales alternativos en todo el mundo, y ambos encontraron en el origen de este proceso a la rebelión zapatista.
Durante el festejo de dos meses de vida de Ocupa Wall Street, el 17 de noviembre. Foto: Mike Fleshman
Hermann Bellinghausen, enviado
Publicado el 3 de enero en la versión impresa.
San Cristóbal de las Casas, Chis., 2 de enero. Dos
de los sociólogos-pensadores más influyentes del pasado medio siglo,
Pablo González Casanova y Boaventura de Sousa Santos, se refrieron con
viveza al surgimiento de movimientos sociales alternativos en todo el
mundo, y ambos encontraron en el origen de este proceso a la rebelión
zapatista. Estamos conscientes
, dijo González Casanova, “de que
somos cada vez más y de que serán cada vez más quienes en el mundo
entero luchen por lo que en 1994 sólo parecía una ‘rebelión indígena
posmoderna’ y que en realidad es el principio de una movilización humana
considerablemente mejor preparada para lograr la libertad, la justicia y
la democracia.”
El portugués De Sousa, amplio conocedor de la realidad
latinoamericana y comprometido con el cambio democrático en los países
de nuestro sur, consideró que hoy no se puede mirar desde la izquierda y luchar contra el capitalismo
sin el referente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Esto, durante el seminario internacional Planeta Tierra: movimientos antisistémicos que se realizó durante cuatro días en el Cideci-Unitierra y concluyó este lunes.
El movimiento mundial de los indignados de la Tierra comenzó en la Lacandona
, señala de entrada el documento de González Casanova para el seminario, y que resulta un guión de palabras
de por dónde transitar este momento complejo; un manual de 17 puntos,
de uso mundial, para interpretar las nuevas ideas para una acción que
también deberá ser nueva: Depauperados y excluidos, indignados y
ocupas formulan teorías que contienen un gran respaldo empírico, basadas
en una gran cantidad de experiencias
; conocimientos, artes y técnicas que corresponden al saber y al saber hacer de los pueblos
que exaltó Andrés Aubry, y los valores tojolabales de solidaridad humana
que rescató Carlos Lenkersdorf.
“Pensemos en la inmensa movilización de los indignados y los
ocupas que luchan por otro mundo posible. Hoy –escriben admirados dos
profesores ingleses–, la movilización es gigantesca. Nunca se había dado
una de esa magnitud, y toda la movilización ‘empezó (añaden) en las
junglas de Chiapas con principios de inclusión y diálogo’”, registra
González Casanova. Ese movimiento universal en medio de sus diferencias vive problemas parecidos
y encuentra soluciones
parecidas para la creación de otro mundo y otra cultura necesaria, la
que los pueblos de los Andes expresan como el bien vivir; el que el
vivir bien de unos no depende del mal vivir de otros
.
El lema que levantó el movimiento zapatista por la libertad, la justicia y la democracia anda por el mundo entero no como eco, sino como las voces de un pensar y un querer parecido
, apunta el autor de La democracia en México. Estos movimientos coinciden
en que la solución es esa democracia de todos para todos y con todos
que no se delega, y que algunos llaman socialismo democrático o
socialismo del siglo XXI y otros nomás democracia, y que es eso, y mucho
más, pues es una nueva forma de relacionarse con la tierra y con los
seres humanos, una nueva forma de organizar la vida
.
De Sousa, catedrático de la universidad de Coimbra e impulsor del Foro Social Mundial, sostuvo anoche que se necesita un cambio civilizatorio
para vencer al capitalismo, dominante a escala planetaria, ya que ha creado una totalidad civilizatoria
que hay que vencer. El zapatismo es una ventana de lo que puede ser este cambio, lo único que puede salvar a la humanidad
.
En una descripción de los procesos progresistas en Brasil, Ecuador,
Bolivia y otros países sudamericanos, De Sousa señaló aspectos
paradójicos en relación con los contenidos contra el Estado en las
protestas antisistémicas. La asamblea constituyente que se demanda hoy en Chile y Túnez
, sugirió, significa que de momento allí se piensa que es necesario refundar el Estado. Nuestro continente, dijo, tiene posibilidades de usar instrumentos hegemónicos para ser contrahegemónicos, utilizándolos contra la clase dominante
.
Asumiéndose marxista de larga historia, admitió que en los pasados 20 años las revueltas populares importantes han sido conducidas por actores ignorados, desconocidos para el marxismo
. Enumeró: mujeres, indígenas, gays y lesbianas, migrantes, campesinos, y ello, usando palabras con las que la izquierda tradicional no sabe qué hacer
,
como territorio, dignidad, espiritualidad. Reconoció el valor pionero
de la nueva constitución de Ecuador que asume los derechos de la
naturaleza, aportación del movimiento indígena cuya importancia sólo crecerá con el tiempo
en todo el mundo.
Dentro de la sociología de emergencias
que vivimos, De Sousa reconoció que los zapatistas nos
enseñaron otra manera de mirar el mundo; rompieron con la ortodoxia
marxista valiéndose, un discurso, una semántica y unas ideas novedosas;
nos enseñaron una nueva lógica organizativa que tuvo una influencia
fundamental en todo el mundo
.

comentario al articulo
La vigencia del movimiento zapatista y la evolucion del mismo en los territorios autònomos hacen ver la autenticidad dela luca,la que no va en funcion de un raiting mediatico,como lo han qwerido hacer pasar todos aquellos detractores oficialistas o loa àvidos de los reflectores.
en horabuena, maestro Gonzalez Casanova, desde el sur del edo. de Morelos.
Gracias por su pensamiento.