Crecientes disturbios en las calles y un empeoramiento de la contienda interna política amenazan con condenar a los estados árabes surgidos de la revolución a una magra cosecha económica. Si bien el débil clima mundial tampoco ha ayudado, los nuevos gobiernos, carentes de legitimidad y experiencia, han ofrecido políticas miopes e ineficaces. Los negocios operan en un limbo legal, los estímulos fiscales apresurados no han sido la panacea para el desempleo estructural y la desigualdad de ingresos, y el apoyo de donadores extranjeros ha tardado en materializarse o ha sido insuficiente. Así pues, ¿hacia dónde se dirigen Egipto, Túnez, Yemen y Libia, los cuatro países de la región que lograron derrocar a sus líderes por diversos métodos?
Madrid, 14 de mayo. Nueve de los 19 detenidos en los violentos desalojos de las dos últimas madrugadas en la Puerta del Sol ni siquiera estaban participando en las jornadas de protesta ni eran indignados. Pasaban por ahí luego de tomar unas copas con los amigos o de dar una vuelta por la ciudad, cuando se toparon con los agentes antidisturbios.
Madrid, lunes 14 de mayo. A las cinco de la mañana del domingo la policía española desalojó violentamente a más de 500 indignados que decidieron pasar la noche en la madrileña Puerta del Sol, epicentro del movimiento del 15M. Su intención era mantener viva una especie de campamento simbólico durante los tres días de actos del primer aniversario del surgimiento de esta movilización ciudadana. El gobierno del conservador Mariano Rajoy ordenó dispersar con contundencia cualquier atisbo de acampada y así ocurrió, con saldo de 18 detenidos y agresiones policiales.
Madrid, 12 de mayo. Cientos de miles de personas salieron a las calles para expresar su indignación y decirse parte de ese movimiento de protesta que derivó en global, que nació hace un año y se bautizó "Movimiento del 15-M", de "los indignados" o, en inglés, la spanish revolution. En 80 ciudades españolas y en 50 países se volvieron a escuchar las consignas clásicas de este joven movimiento civil que busca perfeccionar la democracia, hacer frente a la "dictadura de los mercados" y reivindicar derechos asumidos en la mayoría de las constituciones de los países democráticos: una vivienda digna, un trabajo y la libertad para expresar ideas y protestar en las calles.
